sábado, 7 de marzo de 2015

Amsterdam

Retomo el relato de "Europa 2013" con la siguiente parada, la bella Amsterdam.
Siempre supe que Amsterdam era una hermosa ciudad y que me iba a encantar. Confirmé las dos cosas cuando la conocí pero hubo algo que me sorprendió y es que si tuviera que usar una sola palabra para describir la ciudad elegiría "joven". No por su antigüedad evidentemente sino porque, al menos en la zona de los canales, es eso, joven y también activa, entretenida, relajada, moderna y sofisticada, todo al mismo tiempo. Y a falta de una palabra más adecuada en español, diría que es "cool".

Este es mi Top 5

5. Máxima
La verdad es que en Amsterdam no se veía la imagen de la familia real como en otras ciudades, por ejemplo Londres, y la mayoría de los argentino ni sabía quién era Máxima Zorreguieta hasta que se convirtió en esposa del Príncipe Guillermo y luego en reina de Holanda, pero es tan raro que haya una reina argentina que sentí que merecía un lugar en mi modesta lista.


4. La comida
No tenía idea de qué se comía en Amsterdam, sabía que había ricos quesos y por ahí había leído algo sobre un pastel de manzana pero poco más y resulta que la comida es tan rica que si hubiera tenido más días seguro habría ganado más kilos.
Quesos. Son increíbles, sean comprados en el supermercado como estos o en algunas de las decenas de queserías gourmet que abundan por las calles. Ideales para una cena en la habitación después de un día agotador.
Si no hubiera tenido diez días más de viaje después habría desafiado la regla de no traer productos frescos.

Costillitas de cerdo con salsa barbacoa. Siempre pensé que eran yanquis pero en Amsterdam son un plato típico y no se puede dejar la ciudad sin probarlas. Son tiernas y sabrosas y se terminan de comer con la mano, para no dejar ni un poquito. A ver si alguien se resiste a chuparse los dedos.



 Lange Leidsedwarsstraat. La calle de los restaurantes, varios de ellos "argentinos". 
¿Influencia de Máxima tal vez?
Albóndigas. No sé qué son realmente pero son como una mezcla entre albóndiga y hamburguesa simplemente deliciosa. Esta la comimos en un pub de Jordaan.

Stroopwafels. Son como unos wafles muy finitos, parecidos a los barquillos, que se arman con una capa fina de caramelo en el centro. Son increíbles y sí se pueden traer! aunque también se consiguen en el Free Shop. 
Suelen venderse en unas latas muy lindas, blancas con dibujos en azul.

3. Las bicicletas
Son un símbolo de Amsterdam y con razón porque realmente lo dominan todo y todo el mundo (pero todo es todo: desde mamás con sus hijos chiquitos hasta personas bastante mayores) las usa, sobre todo en la zona de los canales donde de por sí está restringido el tránsito vehicular.
Para nosotros los peatones es un poco molesto porque los ciclistas son muy mandones y no dudan en tocar la campanita si uno invade su lado de la calle pero en realidad es toda así que no sé por dónde quieren que caminemos, si hasta los autos y los tranvías los tienen que dejar pasar.



Eso que parece una rampa es... un estacionamiento para bicicletas!
2. Los museos
De todos los museos que hay en Amsterdam, que son muchos, la mayoría agrupados en el Museumplein, elegimos dos: el Rijksmuseum, algo así como el Louvre de Holanda, y el Van Gogh.
El primero me pareció bien pero me cansó un poco como me pasa últimamente con los museos tan grandes. El segundo me maravilló porque pude ver algunas de sus mejores obras sino también aprender que en sus comienzos se dedicaba a copiar obras de otras artistas, aunque siempre muy a su manera, que tuvo una etapa de admiración al arte oriental o que realizó una serie de obras con escenas bíblicas, además, obvio, de atestiguar una vez más lo genial que era.
Rijksmuseum
La reforma fue hecha por los arquitectos españoles Cruz y Ortiz

 


La famosa "Ronda nocturna", la estrella del museo, con toda justicia. 

 


Museo Van Gogh
 Gauguin por Van Gogh
Van Gogh por Gauguin
 

Los girasoles
Variaciones de "El dormitorio en Arles"

Los lirios
Mi favorita absoluta, "Almendros en flor". 
Me enamoré de esta obra, así que la traje... hecha paraguas. 

1. La ciudad
Obvio, ¿qué más?

Los canales, que sirven para regular el nivel de agua (no por nada Holanda se llama en realidad "Países bajos") pero también como vía de circulación, atracción turística y "terreno" para unas pintorescas viviendas.

 




La arquitectura con esas casitas altas, estrechas y medio caídas con sus fachadas de ladrillo y sus coloridas ventanas y algunos otros edificios interesantes.




El palacio real
Plaza Dam


Los mercados, como el de las flores en Singel o el Albert Cuyp Market en De Pijp, un barrio muy lindo.




Lo nuevo en Amsterdam Noord




El homenaje a Rembrandt con una "Ronda nocturna" 3D


Las bicicletas (y sí, otra vez)

El barrio de los museos y el Vondelpark

Eso de la derecha que parece un tupper es un museo. Sí, sí


Vondelpark
Los miles de rincones para sentarse a mirar y disfrutar en un patio, una callecita o a la orilla de un canal





Hay algo más que merece entrar en el ranking pero no tengo imágenes porque me dio vergüenza sacarlas (no... no es el barrio rojo, del que tampoco tengo imágenes porque fui de día y estaba muerto) y es la gente. ¡Los holandeses son muy lindos! ¡Todos! Hombres, mujeres, chicos, jóvenes y viejos. Son altos, delgados, rubios, de ojos claros. Un placer. 


En fin... I love Amsterdam y quiero volver!


+ info

Transporte
El aeropuerto de Schipol está a unos 40 minutos de la ciudad y se puede llegar al centro muy fácilmente en bus por unos módicos 4 euros. Nosotras tomamos el 197 hasta Leidseplein.
En la ciudad hay tranvías y buses pero realmente se puede hacer casi todo caminando.

Alojamiento
Estuvimos en el hotel Acostar. Muy bien ubicado, a precio razonable para la ciudad, la habitación era moderna pero muy chiquita y la escalera era imposible pero me parece que es lo típico allá. El desayuno no estaba incluido en el precio pero se lo podía tomar por 8 euros y era bastante completo.

Comidas
La ciudad no es barata pero tampoco es imposible. El primer día desayunamos fuera del hotel pensando que nos iba a salir más barato pero un capuccino cuesta entre 3 y 4 euros y alguna cosa para acompañar como un croissant o unas tostadas andan entre 2 y 3 euros así que en los días siguientes desayunamos en el hotel.
Un almuerzo liviano y compartido puede andar en 15 euros para dos y se puede cenar muy bien por 25 o 30 euros. Las costillitas por ejemplo costaban 15 y eran muy abundantes.

Atracciones
Los museos caros, como en casi toda Europa, pero lo valen. El Rijks y el Van Gogh 15 euros cada uno.
Un paseo clásico por los canales 14 euros. Imperdible.

Compras
De todo y para todos. Todas las marcas internacionales, queserías y florerías por doquier para quien pudiera llevarse unas hormas de queso o unos bulbos de tulipán, mercados de baratijas, imitaciones o antigüedades, los museum shops que me fascinan, etc.
A tener en cuenta que en muchos lugares no aceptan tarjeta o aceptan tarjetas de débito pero locales.


Próximo destino: Porto.